viernes, 11 de marzo de 2011

¿Y ahora qué?

Y ahora quién va a estar ahí cuando tenga ganas de abrazarte. Y quién me ilusionará con sus ilusiones, y me divertirá con sus tonterías. Y ahora quién me hará reir, quién me besará lentamente, boca con boca. Y ahora quién me hará enfadar y luego pedirle perdón porque no aguanto la idea de estar 2 segundos sin ti. Y ahora quién correrá a buscarme cuando me pierda, ahora quién hará de tripas corazón cuando no pueda más y me sacará una sonrisa.
Ahora quién me oirá respirar fuerte y sentirme tuya, ahora quién hará que mi vida tenga sentido cuando me levanto. Ahora quién será el que llame al móvil cada mañana, ahora quién será...
Y ahora quién me prometerá promesas imposibles, quién me jurará amor eterno, quién me dirá que soy lo más bonito, quién me hará morirme de celos, llorar rabia y de dolor.
Quién será el que me provoque la risa tonta sólo porque sonrie. ¿Ahora quién?
Ahora quién si no tengo la ilusión de que ese podías ser tú, si cada mañana dejo de ilusionarme no sea que te veo, ahora quién me dirá que soy suya y sólo con eso me hará la niña más feliz del mundo.
Sé que pido demasiado, porque pido tenerte.
Pero si no eres tú, ¿quién me hará feliz?
¿Quién será ahora el que llene mis sonrisas? Eso sólo podías hacerlo tú.

viernes, 4 de marzo de 2011

No hay nada que una sonrisa no pueda vencer

Bueno a ver, no sé cómo explicarlo para que no suene raro... De todas formas viniendo de mi sonará raro, pero vamos a hacer el esfuerzo.
Pues no, no tengo ni idea de qué hacer. No sé si lo que siento es amor o es una amistad que se está iniciando y que como muchas amistades al principio se tienen dudas de lo que es o puede parecer.
Hace ya 1 mes que estoy con la ilusión tonta esta, y visto lo visto 1 mes no es nada, aunque sigo pensando que en 1 mes te puede cambiar la vida por completo.
Quizá a mí me haya pasado eso, alomejor esta vez si que es amor del de verdad o alomejor no, quien sabe... Aunque quien lo tendría que saber soy yo ¿no crees? Bueno, pues no, no lo sé.
De todas formas tampoco me preocupa tanto saber o no lo que siento. A ver, nunca está de más darte cuenta de que lo que sientes es de verdad o es un capricho, pero en su momento ya lo haré. Como dicen "las cosas a su debido tiempo" pues eso tengo que hacer yo, esperar a que haya alguna señal que me diga qué siento y hacia quienn.
Bueno continuo, pues no sé yo si la mejor solución sería dejarle de hablar... Vale que suena un poco 'heavy' pero alomejor es lo mejor para mi, ¿no? El problema es que estoy bastante aferrada a él... Pero bueno, que no ha pasado nada entre nosotros, no tiene que ser tan difícil...
Aunque creo que dejar de luchar ahora es un poco absurdo. Quizás con la lucha sólo consiga la mitad de lo que quiero pero ya habré conseguido algo y tendré más de lo que tenía al principio.
Visto así debo salir adelante.  Pero si me paro a pensar que puedo acabar pillada de él y encima sin que él quiera nada, vaya una mierda!
Pero bueno, que todo es cuestión de tiempo. Y que me ha tocado olvidar a mucha gente muchas veces y siempre lo he logrado, así que supongo... Supongo que lucharé, así por lo menos me hago más fuerte.

martes, 1 de marzo de 2011

Mientras haya una posibilidad, media posibilidad de que pase, vale la pena intentarlo.

Improbable no es lo mismo que imposible.
Una cosa imposible es algo que nunca vas a conseguir, te lo propongas las veces que te lo propongas. En cambio, algo improbable es algo a lo que solemos llamar imposible sin embargo si que podemos conseguir.
Es poco probable, también es difícil y incluso en algún momento puedes llegar a pensar que es imposible, pero no. No es imposible, sólo improbable.
Y tal vez en algún momento pienses que "eso" es imposible y que por mucho que lo intentes no lo vas a conseguir, pero antes de darte por vencido debes hacer una lista con los pros y los contras que tiene ese "eso", y si los pros ganan, cambíale el adjetivo a lo que parecía imposible, porque ahora tan solo es improbable.

Y te prometo, te prometo y te juro, que si hay una posibilidad entre un millón, o media, o incluso una minúscula parte, pero si la hay, te juro que voy a luchar por conseguir que lo imposible se vuelva improbable, lo improbable probable y finalmente lo probable posible.
Porque a veces esperar desespera, y luchar cansa, PERO SIEMPRE VALE LA PENA INTENTARLO.

Contra los cambios de humor repentinos de los hombres que te lían cuando tienes más o menos las ideas claras.

No hay quien los entienda!